domingo, 6 de noviembre de 2011

LA SOLIDARIDAD ES LA TERNURA Y EL FUTURO DE LOS PUEBLOS

El próximo sábado, 12 de noviembre, a partir de las 10 de la mañana instalaremos en la Plaza del Ayuntamiento de Linares un Mercadillo de ropa, complementos y juguetes de segunda mano, en perfecto estado, a precios increíbles (1, 2 y 3 euros). La recaudación irá íntegramente a una bolsa de alimentos para las familias con mayores necesidades de Linares y la Comarca de El Condado.

También realizaremos una rifa de cosas artesanales muy muy bonitas y útiles que han realizado mujeres de la Comarca de El Condado

Amig@s Solidari@s... No os lo podéis perder... allí os espero....

miércoles, 12 de octubre de 2011

LÍRICA DE OTOÑO



El otoño tiene alas del color de la tristeza y algunas veces, sus plumas, cosquillean el corazón y lo despiertan.

domingo, 24 de julio de 2011

15MLINARES


"El 15 de mayo ha de ser algo más que un oasis en el desierto; ha de ser el inicio de una ardua lucha hasta lograr que, efectivamente, ni seamos ni nos tomen por “mercancía en manos de políticos y banqueros”. Digamos NO a la tiranía financiera y sus consecuencias devastadoras". José Luis Sampedro.


Se hace camino al andar...15M

domingo, 22 de mayo de 2011

Entrega de premios del Certamen "Espejos de agua"



Os dejo el enlace para que podáis leer las obras, ver las fotos y los detalles del evento...


www.asociacionmanantial.es

Manantial de sueños...


 Los deseos de todas las personas que sientan en su corazón la necesidad de soñar con un mundo mejor...
Besos y versos...

sábado, 14 de mayo de 2011

A TI TE DIGO, poema de Carmen Sampedro



La nada en mis manos los miedos repasa.
El reloj de cuco se burla en mi cara.
Miedo de estar muerta con las manos blancas
los labios cosidos la garganta ajada.
La nada nadea dueña de mi casa;
con geranios secos me lavo la cara.
No hay sepultura más seca y amarga
que este pozo negro donde veo mi infancia.
Niñez quebrada.
Pasan los recuerdos en cajita blanca
mortaja que cubre toda mi esperanza.
Ah, quién pudiera volver la cara
y llamar a gritos a gritos con garra
a gritos urgentes, a toques de campanas
llamar, llamar gritar, gritar,
que venga a mi casa que abra mis ventanas
y pronuncie mi nombre -que nadie proclama-
y su voz compasiva se acerque a mi alma
y derrita el hielo que cuaja mi casa.
 “A ti te digo, muchacha: sal fuera, estás viva”.
Y de mis manos huyera la nada.